Muchas veces creemos que el sufrimiento es inevitable y no es así.  El dolor puede ser inevitable en la vida, pero el sufrimiento es opcional.

El problema es que lo que nos hace sufrir pocas veces es el evento que nos duele, lo que nos hace es el “segundo golpe” que nos damos después del “golpe” del evento que nos ha molestado.

Por ejemplo, cuando te subes a la báscula y ves que subiste de peso el problema no es el peso, lo que te hace sufrir son los pensamientos que llegan con ese peso extra.

Entiendo que no quieras subir de peso, pero si subiste pues subiste, el peso por si sólo no duele, un niño no se altera ni sufre por haber subido de peso.

El problema es lo que pensamos y creemos alrededor del tema de “subí de peso”

Lo que pasa es algo como esto:

Te subes a la báscula, pesas 2 kilos más que hace unos días y entonces sin darte cuenta te das un “segundo golpe” con pensamientos como: “Esto me pasa por tragona, no tengo fuerza de voluntad, es el colmo que no puedo mantener la boca cerrada, son débil, no tengo fuerza de voluntad, nunca voy a bajar de peso…soy un fracaso…” y más y más.

Son esos pensamientos los que nos hacen sufrir, no es el peso extra sino lo que pensamos cuando nos vemos con peso extra.

Estos pensamientos con los que nos damos un. “segundo golpe” son lo que nos hace sufrir y nos jalan a un círculo vicioso, pues entre más los tenemos más crecen.

Este ataque activa el sistema nervioso simpático y nos programa para subir de peso.

El sufrimiento que nos causamos con esos “segundos golpes” es el que nos engorda

Entra aquí y escucha por qué el estrés del ataque es la causa #1 de sobrepeso y obesidad.

Rompe con el sufrimiento innecesario.

La forma de romper con estos patrones de comportamiento que nos hacen sufrir y por lo tanto engordar es con conciencia.

Es dándonos cuenta de cuándo se activan esos pensamientos de “segundos golpes” y detenerlos.

Conciencia, es darnos cuenta de qué estamos haciendo y cambiar lo que estamos haciendo a nuestro favor.

Y así como sufrimos por algo que realmente no duele como el subir de peso, también sufrimos con muchas otras cosas durante el día, y todo ese sufrimiento innecesario engorda.

Por ejemplo, cuando llegas a tu casa y hay ropa de tus hijos en el suelo, ¿reaccionas, te enojas y te lo tomas personal con cosas como: “les vale que yo esté todo el día limpiando, creen que soy su esclava”?

El segundo golpe es la reacción a algo que realmente no duele pero que al reaccionar así sufrimos.

La realidad es que la ropa está tirada, eso no duele, lo que duele y te hace sufrir es lo que para ti representa la ropa tirada.

El problema más grande es cuando vemos el hecho en mí y no el hecho en sí.

El hecho en sí es: Mis hijos dejaron la ropa tirada.

El hecho en mí es: Mis hijos dejaron la ropa tirada porque son unos egoístas desconsiderados que no valoran mi trabajo. 

¿Ves la diferencia?

¡Es momento de ejercitar tu conciencia!

Y dejar de sufrir cuando no hay dolor físico o emocional real.

La conciencia es como un músculo que podemos fortalecer, lo primero que debemos hacer es querer hacerlo.

Crecer y fortalecer la conciencia es un acto de voluntad que te va a llevar a una vida más feliz en todos los aspectos.

Hay 4 fases de crecimiento y te vas a dar cuenta cómo con sólo decidirlo vas a ir pasando rápidamente de una fase a la otra:

1- Incompetencia inconsciente

Es cuando ni cuenta te das de que estás reaccionando con un “segundo golpe” que es el que realmente te está haciendo sufrir.

Regañas a tus hijos y te sientes víctima, o te juzgas y te criticas sin consciencia cuando subes de peso.

2- Incompetencia consciente

Cuando sí te das cuenta de que te estas dando el “segundo golpe”, pero no puedes dejar de hacerlo, es como si alguien hubiera hackeado tu mente; lo puedes ver, pero no lo puedes detener.

Te das cuenta de lo que te estás diciendo por haber subido de peso, pero a pesar de eso no puedes dejar de hacerlo.

3- Competencia consciente

Cuando controlas la reacción.  Te das cuenta de que viene la reacción, la sientes, pero la puedes detener.

Te molesta haber subido de peso, pero no por eso te tratas mal, sabes que eso no soluciona nada y aun con la molestia no reaccionas, no te insultas y no te juzgas.

4-Competencia inconsciente.

No te das cuenta de que ya cambiaste el comportamiento negativo y ahora el positivo se activa de forma inconsciente.

Te subes a la báscula, subiste de peso y te bajas sin tener una reacción negativa.

Ya no te atacas, ya no te juzgas, ni te criticas, ni abusas de ti por haber subido unos kilos.

En ese momento te estás empezando a programar para bajar de peso.

El dolor puede ser inevitable, pero el sufrimiento es opcional

Renata

¿Estas dispuesta a dejar de sufrir?