1. Sodas llenas de azúcar.
  2. Bebidas energizantes altas en cafeína.
  3. Jugos procesados con conservadores y químicos.
  4. Salsas para pastas altas en azúcar y aditivos.
  5. Pasta de trigo que se metaboliza como azúcar.
  6. Productos con Bisfenoltóxico.
  7. Aceites vegetales con aldehídos que causan cáncer de pulmón.
  8. Salsa de tomate alta en sodio y fructosa.
  9. Aderezos de ensalada con jarabe de maíz de alta fructosa, responsable de la obesidad.
  10. Alimentos saborizantes artificiales.
  11. Papas fritas envasadas con glutamato monosódico que es adictivo, excita y mata neuronas.
  12. Comida a base de harina de trigo procesado.
  13. Comida en bolsa con ingredientes impronunciables.
  14. Barras de cereal procesado transgénico con poco valor nutricional.