Tenemos la idea de que el sobrepeso es el resultado de haber comido más calorías de las que quemamos; pero no es así de sencillo, no todo se resume a la comida y a las calorías.

La digestión no empieza en la boca.

En esta lucha contra nuestro cuerpo nos hemos olvidado de lo más importante:

El cuerpo hace lo que la mente le dice.

Llevamos mucho tiempo con la idea errónea de que la digestión empieza en la boca, cuando realmente empieza en el cerebro.

La digestión empieza en nuestra mente.

Todo lo que percibimos con nuestros 5 sentidos es información que recibe el cuerpo, y con esa información responde.

Si vamos a comer un pastel, desde que lo vemos o lo olemos, el cerebro manda al cuerpo las instrucciones para que empiece a producir las hormonas y enzimas digestivas que se van a necesitar para digerir lo que vamos a comer, esto es la fase cefálica de la digestión.

Antes de haber probado bocado, el cuerpo empieza a subir el nivel de insulina, preparándose para distribuir a todas las células la energía de los alimentos que vamos a comer.

Pero el cuerpo no sólo responde a  la información que recibimos de nuestros 5 sentidos, también responde a la información que recibe de nuestros pensamientos.

Los pensamientos y la digestión.

Digamos que estamos a dieta y no queremos comer el pan que nos encanta porque nos hace subir de peso.

Eso hace que todo el día estemos pensando en pan, enfocándonos en lo que no queremos (pan, pan, pan), y usando la fuerza de voluntad para no caer; para no comernos el pan.

Donde pones la energía, crece.

Entre más tratamos de evitar el pan, más pensamos en él, y ahí es donde está nuestra energía.  Esa obsesión con el pan crece y crece, hasta que la mayor parte del día estamos pensando en pan.

Con nuestra mente enfocada en el pan, el cuerpo empieza a responder.

El cuerpo tiene memoria, y si asume que vamos a comer pan, empieza a producir insulina preparándose para recibir pan, esto es la fase cefálica de la respuesta a la insulina.

Como sabes, cuando el nivel de insulina es alto, el cuerpo no sólo no puede quemar la grasa que tenemos acumulada, sino que también el nivel alto de insulina le dice al cuerpo que estamos en modo de almacenar; y se prepara para almacenar energía.

Entonces, sin haber probado bocado, el cuerpo ya está produciendo insulina.

Por otro lado, al estar pensando continuamente en el pan que no nos podemos comer, y al estar usando la fuerza de voluntad para no caer en el antojo, nos estresamos. 

Nos estresamos porque estamos huyendo del antojo.

Cada pensamiento, le manda una instrucción al cuerpo.  Cuando estamos huyendo, el cuerpo entra en el estado de luchar o huir, que es estrés.  Lee aquí ¿Sabías que el estrés es la causa #1 de sobrepeso y obesidad?

 El estrés es una respuesta natural del cuerpo cuando huimos de algo que asume que nos puede dañar.

¿te ha dado angustia cuando estás a dieta para bajar de peso?, eso es estrés.

Cuando comemos, la energía de los alimentos:

  1. Se usa de inmediato en lo que el cuerpo necesita.
  2. Parte de la energía que sobra se almacena como glucógeno (glucosa) en el hígado para tener energía con disponibilidad inmediata.
  3. El resto de la energía se almacena como grasa en el tejido adiposo del cuerpo.

Cuando estamos estresados, el azúcar (glucosa) que está almacenada en el hígado, se va a la sangre.

Cuando hay azúcar en la sangre sube más el nivel de insulina, y como ya teníamos la insulina alta por la fase cefálica de la respuesta a la insulina, entonces el nivel de insulina sube aún más.

Si nos estuviera persiguiendo un tigre, esa glucosa se usaría como energía para luchar contra él o huir, pero como no es el caso, entonces esa energía (glucosa) no se usa, y como la insulina está alta entonces la glucosa que está en la sangre se almacena como grasa.

Insulina + glucosa = grasa

Y sin haber probado bocado, el cuerpo ya está almacenando grasa.

Esto es el sobrepeso no calórico, un sobrepeso que no depende de las calorías que comiste sino de la respuesta de tu cuerpo a tus pensamientos y emociones.

¿Cómo podemos evitar el sobrepeso no calórico?

Como viste, el sobrepeso no calórico es resultado de poner nuestra energía en lo que no queremos comer, esto nos causa estrés y el estrés engorda.

Todo lo que te estresa, te enferma y te engorda.

Por eso la mejor forma de evitar el sobrepeso no calórico es aprendiendo a controlar el estrés.

Hablando de nuestro ejemplo, del estrés que nos causan las dietas que nos hacen huir de ciertos tipos de comida, la forma de evitar el sobrepeso no calórico que esto nos causa es cambiando el enfoque.

Si ponemos nuestra energía en huir de la comida, vamos a activar la fase cefálica de respuesta a la insulina y el estado de luchar o huir.

Si en lugar de enfocarnos en la comida que NO queremos, nos enfocamos en la que SÍ queremos, la cosa cambia.

Si en lugar de pensar “no quiero pan porque me engorda”, cambiamos el enfoque y pensamos “quiero ensalada porque me nutre”, la respuesta de nuestro cuerpo no va a ser la del estrés.

Cuando nos enfocamos en la salud que sí queremos y no en el sobrepeso que no queremos, ponemos ahí nuestra energía.

Donde ponemos la energía crece, y  al poner nuestra energía en la salud que buscamos, lo que van a crecer son los pensamientos y acciones que nos llevan a tener esa salud.

Poner tu energía en salud te hace bajar de peso pues un cuerpo saludable no acumula peso extra.

Pero ojo, si el pensamiento es “quiero ensalada porque no engorda”, el resultado va a ser el mismo que el de “no quiero pan porque me engorda”, pues los 2 pensamientos nacen de un estado de miedo, uno del miedo al pan y el otro del miedo a engordar.

El miedo es lo que activa la respuesta del estrés.

Y tú ¿crees que tienes sobrepeso no calórico?