Muchas personas tenemos la creencia que el sólo hecho de pensar en comida nos hace engordar, ¿es esto una idea loca o es una realidad?

La insulina

La insulina es la hormona que produce el páncreas cuando sube el nivel de azúcar en la sangre.

Todo lo que comemos se transforma en azúcar, todo menos la grasa.  El azúcar de nuestros alimentos entra al torrente sanguíneo y cuando el páncreas detecta que hay azúcar produce insulina.

La insulina se encarga de llevar esa azúcar a las células para que la usen como energía, y si las células no la necesitan en ese momento entonces la insulina se encarga de almacenarla, ya sea como glucosa en el hígado o como grasa en el tejido adiposo del cuerpo. 

Cuando comemos alimentos que se convierten rápidamente en azúcar el páncreas debe producir mucha insulina para poder sacar rápidamente el azúcar de la sangre pues dejarla ahí es peligroso.  Cuando los alimentos que comemos suben muy rápido el nivel de azúcar en la sangre el nivel de insulina sube también muy rápido, y eso nos lleva a tener exceso de insulina.

El exceso de insulina le da la señal al cuerpo de almacenar grasa y también la de inhibir crecimiento muscular.

Fase cefálica de respuesta de insulina.

Diversas investigaciones han comprobado que el cuerpo produce insulina cuando vemos o pensamos en un pedazo de pastel o en un helado, o en cualquier alimento que se convierte rápidamente en azúcar.

Este es un fenómeno que se puede medir fácilmente con un simple análisis de sangre.

La digestión de carbohidratos literalmente empieza en la mente.

Cuando estamos a dieta para bajar de peso, no recibimos física y mentalmente lo que necesitamos recibir de nuestras comidas y eso nos lleva a estar fantaseando todo el tiempo con “comidas prohibidas” como postres, panes, pastas, etc.

Tenemos antojos cuando no le damos al cuerpo y al cerebro lo que necesitan a la hora de comer.

El estar pensando en esa comida nos lleva a una constante fase cefálica de respuesta a la insulina, donde nuestro cuerpo produce niveles altos de insulina aun sin haber probado un solo carbohidrato.

Esto quiere decir que el nivel de insulina en la sangre va a estar alto (artificialmente alto) y la insulina va a estar en la sangre sin nada que hacer pues no hay azúcar que almacenar, pero acuérdate que la insulina no sólo almacena azúcar, sino que también le dice al cuerpo que almacene grasa y que deje de formar músculo.

Si a esto le agregas el estrés de estar a dieta y de negarte la cantidad de alimentos que necesitas, te vas a ver con un exceso de cortisol.  El cortisol es la hormona del estrés que también le manda al cuerpo la señal de almacenar grasa.

Si constantemente estas fantaseando con la “comida prohibida” vas a tener un exceso de peso no calórico.  Se dice no calórico pues no fueron las calorías las que influyeron en este sobrepeso.

Nuestros pensamientos nos pueden llevar a tener un nivel alto de insulina y cortisol, por lo que nos programamos para subir de peso aún sin haber comido una sola caloría.

Quemando o almacenando.

Nuestro cuerpo siempre está en uno de estos 2 estados, o quemando energía o almacenando energía.

Si el nivel de insulina es alto, el cuerpo está en estado de almacenar.  El nivel de insulina es alto cuando estamos digiriendo los alimentos.

Si el nivel de insulina es bajo, el cuerpo quema el azúcar (glucógeno) que tiene almacenada en el hígado, y cuando el nivel de glucógeno es bajo entonces quema la grasa que tiene acumulada.

El cuerpo necesita energía constantemente, y si no la saca de la comida la saca de las reservas de glucógeno del hígado o de las reservas de grasa del cuerpo.

Si tenemos un nivel alto de insulina en la sangre, aun sin haber comido, entonces estamos en estado de almacenar, y el cuerpo va a pedir más y más comida pues necesita almacenar.

Puedes comer los alimentos más sanos del mundo, pero si tu cuerpo está en constante estado de almacenar no los vas a procesar adecuadamente y los vas a almacenar como grasa.

¿Qué debemos hacer?

El fantasear con “comida prohibida” es normal si te estas negando la cantidad de alimentos que necesitas o si comes sin obtener placer de tus alimentos.

Date permiso de comer, come con tus 5 sentidos, con conciencia plena para que te des cuenta de que estas comiendo, y date permiso de obtener el placer y satisfacción de tus alimentos que tu cerebro necesita.

En el artículo “El secreto para bajar de peso y no volverlo a subir”, te explico cómo debemos comer para recibir lo que nuestro cuerpo y cerebro necesitan.



Tenemos la creencia errónea de que para bajar de peso debemos negarnos el placer de los alimentos, y creemos que debemos estar en una lucha constante contra nuestra hambre; pero cuando peleas contra tu propia naturaleza te haces más mal que bien.

Luchar contra la naturaleza del cuerpo es una batalla que invariablemente vamos a perder.

Cuando luchamos contra el hambre y contra el placer de comer estamos poniéndole mucha energía, y donde pones la energía crece.

Lo que resistes persiste.

Entre más luches contra los mensajes de hambre y antojo de tu cuerpo, más sube tu nivel de insulina y más programas a tu cuerpo para almacenar grasa aun sin haber comido una sola caloría.

¿Crees que engordas con sólo pensar en comida?, ¡tienes razón!