Los seres vivos estamos programados para sobrevivir, y el cuerpo responde siempre de la misma forma ante algo que el cerebro interprete como riesgo a nuestro bienestar.

Sistema nervioso central.

El sistema nervioso tiene 2 ramas, la simpática y la parasimpática, la rama simpática activa la respuesta al estrés y la rama parasimpática activa la respuesta a la relajación.  Todo el día estamos respondiendo a través de una rama o de la otra.

Si domina el sistema nervioso simpático producimos ciertas hormonas, si domina el sistema nervioso parasimpático, producimos unas hormonas diferentes. Así es como funciona el cuerpo.

Imagínate que vas caminando por la selva y de repente ves enfrente de ti un león hambriento listo para atacarte.

A través de la vista la información del león llega al cerebro, y esta información el cerebro la interpreta como miedo, porque un león suelto enfrente de ti es algo que pone en riesgo tu vida. 

Esa información llega al hipotálamo que es una parte del cerebro y activa el sistema nervioso simpático, el hipotálamo manda una señal a la glándula pituitaria y de ahí la señal llega las glándulas adrenales, que son 2 glándulas que tenemos sobre los riñones. 

Con esta señal las adrenales producen cierta química que pone al cuerpo en estado de supervivencia, esto es que entras en un estado que se conoce como de luchar o de huir que químicamente prepara todo tu cuerpo para pelear contra el león o para salir corriendo. 

Tus glándulas producen una química especifica que hace que tu cuerpo entre en el estado de luchar o de huir.

En otras palabras, lo que percibimos con nuestros 5 sentidos se traduce en una respuesta que cambia la química del cuerpo, esta química son hormonas que mandan diferentes instrucciones a todo el cuerpo.

Cuando se activa el sistema nervioso simpático nos estresamos y producimos mucha adrenalina y cortisol, las hormonas del estrés.

La química que nos manda al médico.

Con estas hormonas circulando en la sangre pasan varias cosas en nuestro cuerpo:

  • El cerebro creativo se cierra, y toma el control el cerebro instintivo que es donde tenemos la programación básica para salvarnos la vida.  El cerebro creativo se cierra hasta en un 80% con la respuesta al estrés.
  • El sentido del oído y de la vista se agudizan y así toda nuestra atención esté en poder ver o escuchar cualquier movimiento del león, el sentido del gusto y del tacto se bloquean.
  • Algunas venas del cuerpo se hacen más delgadas, se contraen y otras se expanden, se hacen más anchas.  Esto es para que la sangre, que es por donde va la energía, llegue a las zonas del cuerpo donde se necesita esa energía, que es a los brazos y las piernas.  Los brazos para pelear contra el león y las piernas para correr, por eso es estado de luchar o de huir.
  • Las venas y arterias que le llevan sangre a los sistemas del cuerpo que NO sirven para salvar la vida, son las que se contraen, para que les llegue el mínimo posible de sangre y la energía no se vaya a donde no urge.
  • El sistema digestivo, por ejemplo, recibe ¼ o 1/5 parte de la sangre que debe recibir para funcionar bien, porque no es importante digerir lo que acabas de comer si un león te va a cenar, el cuerpo no va a gastar energía en digerir si la necesita para salvar la vida.
  • Lo mismo pasa con el sistema inmunológico, no vas a gastar energía en pelearte contra un virus si un león te quiere comer. 
  • El sistema reproductivo se cierra.
  • El hígado, que tiene una especie de tanque en donde almacena azúcar, lanza esa azúcar a la sangre, porque esa azúcar o glucosa es energía, entonces la lanza para que esté disponible.  El páncreas detecta el azúcar en la sangre y produce mucha insulina para que la insulina pueda llevar el azúcar a los músculos de brazos y piernas que es donde se va a usar como energía.
  • La producción de hormona de crecimiento se detiene pues el cuerpo no va a gastar energía en formar músculo o en evitar el envejecimiento prematuro, si tu vida está en riesgo.
  • También deja de producir hormona tiroidea, que es una hormona que es esencial para regular de forma efectiva el metabolismo.

Todas las funciones que NO son básicas para sobrevivir se detienen total o parcialmente.

Esto hace que en el estado de luchar o de huir nuestro metabolismo se desacelere.

Bueno pues digamos que sales corriendo a toda velocidad, con el oído agudizado escuchas al león corriendo atrás de ti pero con el poder de la adrenalina y de toda tu energía en las piernas llegas a tu coche, logras abrir la puerta, te metes y ya estas a salvo.

La respuesta del estrés te salvó la vida.  Ya estando a salvo, todo tu cuerpo empieza de nuevo a buscar el balance perfecto.

Aunque el estrés es una respuesta natural del cuerpo, no es el estado natural del cuerpo.

El estrés es una maravillosa herramienta de supervivencia.

Cuando nuestro cerebro detecta peligro siempre activa el sistema nervioso simpático que es la respuesta al estrés.

El cuerpo puede manejar perfectamente bien la química del estrés, por 2 o 3 minutos, pero si el estrés dura más tiempo, el cuerpo se empieza a envenenar.

El estrés es la causa #1 de sobrepeso y obesidad.

Aunque hay niveles, para el cuerpo estrés es estrés, y siempre responde de la misma forma, desacelera el metabolismo, deja de formar músculo y deja de quemar calorías de forma eficiente.

Esto quiere decir que nuestro cuerpo responde igual ante un león que está a punto de cenarte que ante cualquier otra cosa que te estrese.

El cerebro no reconoce entre un estresor real que pone en riego tu vida y un estresor que no pone en riego tu vida.

Como te dije, la química del estrés, cuando dura más de 2 o 3 minutos, nos empieza a envenenar y a engordar, entre las cosas que nos hace es que:

  • Se pierde la eficiencia térmica, la eficiencia del cuerpo para mantener su temperatura ideal.

La eficiencia térmica disminuida nos hace quemar todavía menos calorías.

  • También, como se pierde el sentido del gusto, cuando nos metemos la comida a la boca no distinguimos bien el sabor y eso hace que baje la producción de enzimas digestivas con lo que se afecta la digestión.

Con el sistema digestivo cerrado y con baja producción de enzimas, no podemos asimilar bien los nutrientes.

  • Esta química mata la bacteria buena del intestino.

La bacterias del intestino regulan el peso corporal.

  • Afecta la función las mitocondrias de las células, que es donde la grasa se convierte en energía, y como también dejamos de recibir una buena parte de oxigeno porque el estrés hace que tengamos respiraciones cortas, entonces dejamos de quemar grasa de forma eficiente. 

Cuando las mitocondrias no están funcionando bien y no hay suficiente oxigeno, el cuerpo no puede quemar grasa.

  • La química del estrés también nos hace perder muchos minerales y vitaminas, lo que hace que el cuerpo esté mal nutrido. un cuerpo desnutrido no suelta la grasa extra que tiene. 

Un cuerpo desnutrido te manda señales de hambre constantes, te pide más y más comida.

  • Como vimos, el hígado lanza azúcar en la sangre, el azúcar hace que el páncreas produzca mucha insulina y los niveles altos de insulina hacen que el cuerpo almacene todo como grasa.

Cuando comes con la química del estrés en tu sangre, almacenas todo lo que comes como grasa.

  • El estrés también nos quita la capacidad de disfrutar, si te estas escapando del león no te vas a poner alegre con un hermoso atardecer ¿estas de acuerdo?

Cuando no disfrutamos de la comida el cerebro interpreta que no hemos comido y nos manda señales para comer más.

  • La química del estrés debilita el sistema inmunológico, nos inflama a nivel celular.

Todo lo que nos inflama, nos enferma y nos engorda.

¿sabías que más del 90% de las visitas al médico son por una enfermedad derivada del estrés?

El estrés no es malo, es indispensable para sobrevivir y además es lo que nos motiva en ciertas situaciones de la vida, el problema es si el estrés dura mucho tiempo, porque el cuerpo siempre reacciona de la misma forma ante el miedo, reacciona con estrés. 

¿Vives en miedo constante?