¡Ahora sí cambio!, y pasan los días y no logras cambiar.  Si te ha pasado esto es momento de encontrar la clave para lograr el cambio que buscas, y esa clave la debes buscar dentro de tu mente.

¿Cómo funcionan nuestros pensamientos?

Cada vez que pensamos algo, activamos un circuito de neuronas.  Digamos que crees que tienes una sonrisa muy linda.  Cada vez que piensas en tu sonrisa, o te lavas los dientes, o te ves sonriendo en una foto, se activa una cadena de neuronas en tu cerebro; estas neuronas se disparan todas a la vez.

Como las luces de un árbol de Navidad, que cada vez que las conectas se prenden todas juntas, así es como se activa una red neuronal en nuestro cerebro con cada pensamiento y con cada creencia.

Tenemos miles de redes neuronales que se activan y desactivan cada segundo.  Cada pensamiento, cada cosa que ves, cada cosa que sientes prende una red neuronal diferente. 

Entre más se prende una red neuronal más se fortalece.

Cuando las redes están muy fortalecidas pasan a ser parte de nuestro programa inconsciente.

Por ejemplo, acuérdate cuando aprendiste a manejar.  Al principio ibas muy enfocada en el camino, en el freno y en el acelerador, en acomodar conscientemente los espejos, en no olvidarte de usar el cinturón de seguridad, etcétera.

Una vez que aprendes, te subes al coche y sin darte cuenta ya estas dando la vuelta a la calle, con el cinturón de seguridad puesto, los espejos acomodados y pisando el freno y el acelerador sin ponerle atención a lo que haces, y sin haberte dado cuenta de en qué momento te pusiste el cinturón de seguridad o echaste un vistazo a ver si los espejos estaban bien acomodados.

La repetición hizo que el programa “manejando” se active ya de forma inconsciente.

Puedes ir manejando por horas, enfrascada en tus pensamientos, sin siquiera darte cuenta del paisaje.

Si de repente estuvieras a punto de chocar, entonces tu cerebro consciente tomaría de nuevo el control y toda tu atención estaría en el camino, en el freno, en el acelerador y en todo lo demás; esto pasa en milisegundos, sin que te des cuenta.

Tu inconsciente llevaba el control con un programa que tú grabaste en tu mente, con la repetición.

Eso nos pasa a todos, de hecho, el 95% del tiempo estamos actuando desde nuestro subconsciente.

Sólo el 5% del tiempo estamos respondiendo con nuestra mente consciente.

Nuestros pensamientos.

Los estudios nos dicen que tenemos más de 70,000 pensamientos al día y que, de estos pensamientos casi el 80% son negativos. 

De estos pensamientos negativos, la mayor parte de ellos son acerca de nosotras mismas.

Si tomamos en cuenta que el 95% del tiempo tiene el control nuestra mente inconsciente, entonces cerca del 95% de los pensamientos negativos que tenemos acerca de nosotras mismas, se activan sin que nos demos cuenta. 

Cada vez que se activan, se refuerzan las red neuronal de esos pensamientos, y adquieren más y más fuerza para volverse a activar en automático (sin que te des cuenta).

Relación mente – cuerpo.

El trabajo de la mente es poner en coherencia nuestro cuerpo con nuestros pensamientos.  Si te pones a pensar en algún hecho trágico, de inmediato te empiezas a poner triste.

Nuestra mente le da la señal al cuerpo, para que cree las hormonas necesarias para que el cuerpo esté en coherencia con nuestros pensamientos.

Esto pasa de forma consciente o inconsciente.  ¿Te ha pasado que de repente, de la nada, te pones triste, o enojada, o de alguna forma cambian tus sentimientos?, esto es porque inconscientemente se activo un pensamiento que te puso en ese estado.

Eso es un estado de SER, estas SIENDO tu pensamiento.

Uno de los pensamientos que casi todas las personas tenemos es el de “no merezco”.  Esto puede tener varias interpretaciones, puedes creer inconscientemente que no mereces ser feliz, o que no mereces amor, o que no mereces estar en tu peso sano, o que no mereces cualquier otra cosa.  Eso te va a llevar a un estado de SER, y vas a SER una persona que no merece ser feliz o amada.

Cuando estamos SIENDO una persona, nuestras decisiones nos van a llevar a confirmar lo que SOMOS.

Y por ejemplo, ese estado de ser te va a llevar a inconscientemente boicotear las relaciones que te pueden ayudar a ser feliz o a ser amada.

¿Te ha pasado que al primer problema de pareja sientes la necesidad de salir corriendo?, ese es tu programa activado, como “no mereces ser feliz” entonces te lo estas demostrando constantemente.

Si crees que no mereces estar en tu peso sano, estas SIENDO esa persona, entonces vas a tomar las decisiones de alimentación que fortalezcan esa creencia.

¿Te ha pasado que decides bajar de peso y te empiezan antojos incontrolables de pastel o de dulces, sin siquiera haber cambiado tu alimentación, sin haber empezado una dieta y sin haber tratado de cambiar ni un solo hábito?  Esto es porque estas SIENDO una persona que no merece estar en su peso sano, o que no merece ser feliz si es que relacionas el peso sano con la felicidad, o que no merece amor, si es que relacionas el peso sano con el amor. 

Estas SIENDO alguna creencia negativa que relacionas con el peso sano.

Nuestras creencias nos pueden elevar o hundir.

Las creencias.

Muchas de estas creencias que activan de forma inconsciente nuestros pensamientos, las adoptamos desde niños.  Si alguna vez sentiste que no te merecías el amor de tu mamá porque hiciste una travesura y te regañó, y cada vez que hacías alguna otra travesura sentías lo mismo, esa creencia se fue grabando desde tu mente inconsciente, hasta quedar tatuada en tu mente subconsciente.  La creencia final es que no mereces amor.

Pues te tengo 2 noticias, la mala y la buena.

La mala es que todos estamos llenos de creencias limitantes que activan en automático pensamientos negativos.

La buena es que esas creencias se pueden cambiar, y podemos llegar a borrarlas por completo de nuestra mente subconsciente para que nunca más se vuelvan a activar.

Borrando mis creencias.

Como esas creencias están en tu mente subconsciente no las puedes borrar desde tu mente consciente.

Una técnica que mucha gente usa y que sirve poco o nada para cambiar la creencias, es la de decirse frases positivas.  Esto sirve poco pues las frases positivas las estas diciendo desde tu mente consciente. 

Es como querer que se cambie el CD de música gritándole al aparato “Cambia la música hermoso aparato”.  Para cambiar la música debes llegar a lugar desde donde se está reproduciendo la música, quitar el CD que hay, y poner uno nuevo. 

De la misma forma, para cambiar una creencia debes llegar al lugar desde donde se está reproduciendo el pensamiento, el lugar donde está la creencia, y cambiarla.  Ese lugar es tu mente subconsciente.

La forma más efectiva de llegar a la mente subconsciente y cambiar nuestras creencias, es a través de la meditación.  La forma en la que puedes asegúrate de que ya no vas a activar pensamientos negativos inconscientes que te boicoteen en tu camino al cambio, es con repetición.

En el artículo Decídete a ser hoy mejor que ayer, te explico cómo es que puedes llegar a hacer este cambio.

Y tú ¿te boicoteas?