El mundo que experimentamos se genera por nuestra percepción de este, esto es física cuántica.

El experimento de la doble rendija

En 1909 Geoffrey Ingram Taylor, un físico inglés hizo un experimento con el que dejó claro que hay 2 reglas diferentes con las que podemos describir el mundo.

  1. Las reglas de Newton del mundo físico que conocemos.
  2. Las reglas de la física cuántica en donde el observador influye en el resultado.

El experimento de la doble rendija es el de lanzar partículas cuánticas (electrones) a través de una barrera que tiene 2 rendijas y medir la forma en la que pasan por la barrera.

El sentido común nos dice que, si de un lado de la barrera tenemos una partícula entonces viajará una partícula y al otro lado de la barrera llegará una partícula.

Pero la evidencia mostró algo extraordinario al lanzar las partículas, algo “raro” sucedía del punto en el que se lanzaban las partículas al punto en el que se detectaba cómo estaban viajando.

Los científicos vieron que al lanzar un electrón por una barrera en la que hay únicamente una rendija, el electrón se comportó como se esperaba, pasó como partícula por el orificio.  Es decir, empieza el viaje como partícula, viaja como partícula, llega al detector (zona de medición) como partícula, y termina el viaje como partícula, hasta aquí todo va bien.


Cuando se puso una barrera con 2 rendijas el electrón hizo algo que suena imposible.

Empieza su viaje como partícula y algo extraño pasa durante el viaje pues el electrón pasa por las 2 rendijas a la vez, de una forma en la que sólo una onda de energía podría hacerlo, llega al detector con un patrón de energía y no como partícula, y termina su viaje nuevamente como partícula.


Pero ¿por qué algunas veces el electrón se comporta como partícula y otras veces como onda de energía?, ¿de qué depende?

La evidencia demostró que el electrón de alguna forma “sabía” que había 2 rendijas, y aquí es donde entra el poder del observador.

El poder del observador.

Los científicos repitieron varias veces el experimento e invitaron a otros científicos a verlo, se les dijo a los invitados que la barrera tenía 1 rendija cuando realmente tenía 2. 

Como los científicos invitados esperaban que el electrón pasara como partícula  por la única rendija que creían que había en la barrera, eso fue lo que sucedió.  El electrón se lanzaba como partícula, viajaba como partícula y llegaba como partícula.

Cuando a los científicos invitados se les dijo que había 2 rendijas el resultado cambió; el electrón se lanzaba como partícula, cruzaba la barrera como onda y terminaba el viaje como partícula.

La conclusión fue que, de alguna forma, cuando los científicos sabían que había 2 posibles caminos para que pasara el electrón, el resultado cambiaba.

El poder de quien observaba el experimento cambió la forma en la que el electrón se comportó.

Este experimento se ha hecho varias veces con el mismo resultado, esto ha llevado a los científicos a la conclusión de que:

Somos parte de un todo, y al estar conscientes de eso influimos en la forma en que se comportan las partículas; es decir jugamos un papel de creadores en el mundo.

Ya te iré platicando más de cómo es que se ha llegado a estas conclusiones pues no quiero hacer un artículo muy largo, pero por ahora quédate con que:

La ciencia ha demostrado que hay una fuerza que conecta todo, y le da al observador el poder de influenciar el comportamiento de la materia y de la realidad por el simple hecho de observar.

Con base a ese experimento y muchos más que se han hecho se llegó a la conclusión de que:

Se hace real para nosotros aquello en lo que nos enfocamos; con el poder del observador creamos nuestra realidad.

Es decir:

El universo no nos castiga ni nos bendice, simplemente atraemos aquello en lo que nos enfocamos.

¿En qué te enfocas?

Si tu atención está en odiar tu cuerpo, vas a atraer a tu vida más de lo mismo; más razones por las que odiar tu cuerpo. 

Una forma fácil de verlo es que, si lo odias porque tiene sobrepeso, entonces vas a crear malos hábitos de alimentación para atraer a tu vida más de lo mismo.

Si tu enfoque está en amarlo, vas a atraer más razones para amarlo.

Una forma es que, sin buscarlo, vas a crear buenos hábitos de alimentación que te van a llevar a amar tu cuerpo cada día más.

Como te dije, en los siguientes artículos te voy a explicar cada vez un poco más de este tema pues aquí te estoy dando apenas una probada.

Amar nuestro cuerpo no es sencillo pues llevamos años creyendo que si no tenemos el cuerpo “perfecto” entonces no lo podemos amar, esas creencias y pensamientos profundos que tenemos son los que nos han boicoteado y nos han llevado a enfocarnos en lo que no queremos en nuestra vida.

Hay técnicas específicas que nos enseñan cómo cambiar el enfoque y lograr que los pensamientos conscientes e inconscientes se enfoquen en lo que sí quieres atraer a tu vida.

Esto es parte de lo que te enseño en mi programa Enamórate de tu cuerpo, entra AQUÍ si estás interesada en conocer más de este programa.

Renata

¿Ya conocías este experimento?