Ya sabemos que agradecer nos hace sentir mejor y nos ayuda a estar más enfocados en todo lo que sí tenemos en la vida por lo que vivimos más contentos, pero ¿el agradecimiento cura?, las últimas investigaciones nos demuestran que el poder del agradecimiento va más allá de sólo hacernos sentir mejor.

El átomo

Muchos de nosotros estudiamos que el átomo es la partícula más chiquita que existe, sabemos que todo está formado por átomos, incluso nosotros.  Nos enseñaron que si tomábamos una foto desde adentro de un átomo podíamos tener una imagen como esta:

Pues resulta que las investigaciones recientes nos dicen que el átomo es energía; si te metes a un átomo y le tomas foto este sería el resultado:

Es decir…nada.  El átomo es pura energía.

Nosotros estamos hechos de átomos, somos energía que se comporta como materia.

Imagínate un tornado girando a toda velocidad, si quisieras darle un golpe con la mano, si es que eso fuera posible, no podrías cruzar el muro de energía que gira a toda velocidad, seria como darle un golpe a una pared, pues eso es lo que pasa con nuestros átonos, giran a toda velocidad y se comportan como materia cuando realmente son pura energía.

La teoría del big bang

Stephen Hawking, el físico inglés que murió hace poco después de años de estar en una silla de ruedas y que se reconoce como una de las grandes mentes de esta época, demostró que en algún momento todo nuestro universo estuvo comprimido en lo que él llama “una singularidad” adentro de un hoyo negro.  Este hoyo negro que tenía una fuerza de gravedad extrema se comprimió, comprimió, y comprimió con esa fuerza de gravedad, hasta que exploto con muchísima energía…a esto se le conoce como la teoría del Big bang.  De esta explosión se formaron planetas, galaxias y todo lo que existe; ese es el principio de nuestro universo según los cálculos y modelos matemáticos de astrónomos y científicos como Stephen Hawking.

Obviamente te estoy dando la versión corta rústicamente explicada de la teoría del Big Bang para que veas cómo todo es energía, con una micro dosis de materia, pero básicamente somos energía.

El cuerpo es energía al igual que los pensamientos.

Nos cuesta trabajo creer esto de que la mente tiene algún tipo de influencia en lo que conocemos como materia pues hace años, René Decartes descartó la idea de que la mente tiene algún tipo de influencia en el cuerpo físico por lo que llevamos años con la idea de que sólo la materia puede afectar la materia…o sea que por años creímos que la mente inmaterial no podía estar conectada al cuerpo que es “materia”.  Hoy la ciencia ya demostró que es exactamente al revés, la energía de la mente tiene un efecto directo y profundo en la energía del cuerpo

Con este nuevo entendimiento del universo los científicos ya demostraron que el cuerpo es afectado por la mente, pues el cuerpo no es materia.

Frecuencias vibratorias

Los átomos de nuestro cuerpo vibran en diferentes frecuencias; la física cuántica ya demostró que estas frecuencias son como imán en donde los iguales se atraen, es decir que frecuencias elevadas atraen eventos con frecuencias altas, mientras que frecuencias bajas atraen eventos de bajas frecuencias.

Se ha podido medir que cuando nos enfermamos, enojamos o tenemos sentimientos como la envidia y el odio, los átomos vibran en frecuencias más bajas.  Cuando estamos sanos, felices, plenos o alegres, nuestros átomos vibran en frecuencias más elevadas.

Se han hecho miles de pruebas con diferentes tipos de eventos como la enfermedad y la salud, con diferentes emociones como el odio y el amor y con diferentes tipos de personas como una persona muy altruista o una deprimida, y sin excepción los eventos positivos como la salud, los sentimientos elevados como el amor, y las personas positivas como una persona altruista, tienen átomos que vibran en frecuencias elevadas.

 Esto quiere decir que si vibramos en frecuencias elevadas vamos a atraer a nosotros eventos, personas y emociones elevadas.

El agradecimiento

Una de las emociones que más nos eleva la frecuencia vibratoria de los átomos es el agradecimiento.

Cuando conectamos con el agradecimiento, además de que nos invade un sentimiento de amor y tranquilidad, nuestros átomos elevan su frecuencia vibratoria.

Esto hace que todos los órganos de nuestro cuerpo entren en un proceso de recuperación y sanación; el agradecimiento es una de las mejores medicinas curativas que hay

Agradece todos los días.

Hay muchas formas de conectar con el agradecimiento todos los días; puedes desde hacer un diario de agradecimiento en donde escribas 5 cosas por las que estás agradecida, o también puedes agradecer antes de comer, o agradecer antes de irte a dormir por haber tenido un día más de crecimiento y creación, y bueno…puedes agradecer todo lo que quieras.

Cuando nos enfocamos en las cosas positivas de nuestra vida no sólo nos estamos enfocando en lo positivo, sino que estamos literalmente sanando nuestro cuerpo.

¿Estas agradecida de lo que tienes en tu vida?