Hay un camino fácil y uno difícil para bajar de peso, ¿cuál prefieres?

Mucha gente sigue con la idea de que para bajar de peso se necesita mucha fuerza de voluntad, y sí, si se necesita si quieres hacerlo por el camino difícil.

Física de Newton

Acuérdate de tus clases de física.  En física nos explicaron que para cada fuerza hay una fuerza contraria.

La Tercera Ley de Newton dice que siempre que un objeto ejerce una fuerza sobre otro, el segundo ejerce una fuerza igual y opuesta sobre el primero.

¡En el caso de la fuerza de voluntad se aplica la tercera ley de Newton!

La fuerza de voluntad se nos regresa con la misma fuerza, pero al revés.

La fuerza de voluntad genera una fuerza contraria directamente proporcional a la intensidad con la que te niegas “eso”, ya sean los dulces, los chocolates, la soda, etc.

Si con fuerza de voluntad queremos dejar de comer, el hambre nos llega con la misma fuerza.  Si queremos evitar el pan, el antojo de pan nos llega con la misma fuerza, ¡o hasta más diría yo!

Esta fuerza va creciendo, así que eventualmente terminas haciendo “eso” contra lo que estás peleando.

La fuerza del ataque.

La fuerza de voluntad siempre va contra algo, es una fuerza de ataque.

Va contra el hambre, contra la flojera de no hacer ejercicio, contra la comida que engorda, contra los antojos, etcétera; así es como funciona la fuerza.

La fuerza de voluntad lucha contra algo afuera de nosotras.

Bajar de peso usando la fuerza de voluntad sí se puede, pero es el camino difícil con el que tienes un 98% de posibilidad de volver a subir el peso que hayas perdido y hasta más. 

Escucha aquí el episodio del podcast: “Las dietas engordan” para que te quede claro por qué subimos más de lo que bajamos después de hacer una dieta en la que usamos fuerza de voluntad.

El poder creador.

El camino fácil es crecer el poder personal.

El poder personal no va contra nada ni necesita nada del exterior, es un poder creador que nace dentro de nosotras.

La fuerza te consume, el poder te engrandece y te llena de energía.

La fuerza de voluntad te motiva un rato y la motivación tiende a bajar con los días, la motivación siempre se acaba.  El poder personal te inspira y la inspiración crece día a día.

El poder personal es conciencia, es estar consciente de ti, de tu cuerpo, de tus emociones, de tus necesidades.

El poder personal no genera confrontación, no genera resistencia contra “eso” y no necesita la energía de negar “eso” para existir.  La fuerza de voluntad se alimenta con la energía de “eso” contra lo que pelea.

Cuando el poder personal se encuentra con un obstáculo, como antojos o situaciones en las que no tienes la comida que quieres o no puedes hacer el ejercicio que te gusta, nunca ataca, sino que busca otros caminos o cede y acepta el obstáculo, y con eso convierte la energía en energía favorable.

Por ejemplo, si vas a una comida y todo lo que hay es el tipo de comida que no nutre y que no te ayuda a tu objetivo, con fuerza de voluntad dejas de comer y peleas contra el hambre, con poder personal escoges lo mejor de lo que hay y lo comes, y es ese mismo poder el que hace que eso no te haga subir de peso.

La fuerza de voluntad no puede existir junto con el poder personal. 

La primera limita, el segundo engrandece, son contrarios.

El poder personal está unido al momento presente, a hacer las cosas con conciencia de lo que estás haciendo. 

El poder personal es un estado de ser en donde estas siendo la mejor versión de ti misma.

Y lo increíble de esto, que ya demostró la psicología de la alimentación, es que:

Poder personal = poder metabólico.

Entre más conciencia tengas de ti misma, mejor te funciona el metabolismo.

Entre más creces tu poder personal más crece tu poder metabólico.

Para bajar de peso hay 2 caminos, el difícil es usando la fuerza de voluntad.

Cuando creces tu poder personal, tu conciencia, no sólo bajas de peso, sino que mejoras tu vida en todos los aspectos, y esa misma felicidad que llega con el poder personal crea en tu cuerpo las hormonas que literalmente te hacen quemar más grasa, te llevan a tomar mejores decisiones de alimentación y le permiten a tu cuerpo llegar a su peso ideal que es a donde quiere llegar.

Ya no sufras con técnicas obsoletas y pasadas de moda, recupera tu poder personal y mejora tu vida.

En mi programa “Enamórate de tu cuerpo” te enseño fácilmente lo que debes hacer para recuperar tu poder personal, entra a verlo y decide si es para ti.

Renata

¿Quieres recuperar tu poder personal?