Las frases bonitas como “soy hermosa” que repites y repites frente al espejo, pocas veces tienen efecto.  ¿Sabes por qué?

Nuestras 2 mentes.

Todos tenemos 2 mentes, la consciente y la subconsciente.

La mente consciente es la mente creativa, la que inventa, la que pasa una buena parte del tiempo analizando el pasado, planeando el futuro, y resolviendo problemas o tomando decisiones del presente.

Aún cuando podemos estar usando nuestra mente creativa para resolver el presente, pocas veces estamos controlando el momento presente con nuestra mente creativa porque no estamos poniéndole toda nuestra atención al momento presente.

La mente creativa, la mente consciente, controla sólo el 5% de nuestro día.

Por otro lado, la mente subconsciente es donde tenemos ya grabados los programas que corren en automático, esos programas son los que controlan el 95% de nuestro día.

Si vas manejando y pensando en el reporte que le vas a entregar al cliente, quien lleva el control es la mente subconsciente, es la mente que está corriendo el programa de “majeando”, mientras que la consciente va creando el futuro, así estamos el 95% del tiempo.

Nuestra mente subconsciente tiene el control de nuestra vida el 95% del tiempo.

¿De dónde vienen nuestras creencias negativas?

Antes de los 6 o 7 años de vida, nuestro cerebro está en una frecuencia en la que somos altamente influenciables pues no hemos desarrollado la capacidad de análisis.

Como no podemos analizar, no podemos filtrar los mensajes que recibimos del exterior, y estos mensajes se graban directamente en nuestro subconsciente.


Imagínate la mente subconsciente como una caja llena de diferentes discos, como los de música.  Estos discos ya están grabados, se grabaron con nuestras experiencias anteriores y con lo que interpretamos de lo que nos dijeron nuestros padres o las personas que nos cuidaron de niños.

La mente subconsciente recibe información de las señales de nuestra vida y sin “pedirle permiso” a la mente consciente, “toca” la melodía del disco que tiene que le corresponde a la señal que recibió, esto pasa el 95% de nuestro tiempo.

Soy fea.

Por ejemplo, si yo, en alguno de mis discos tengo grabado el que “soy fea”, con sólo pasar cerca de un espejo mi subconsciente va a tocar la melodía de ese disco y se va a estar reproduciendo en mi mente sin que yo me dé cuenta; conscientemente pude no haberme dado cuenta de que había un espejo por ahí, pero el subconsciente sí se dio cuenta y empezó a tocar el disco “soy fea, soy fea, soy fea”.

Todos los pensamientos que tenemos le mandan señales al cuerpo, y el cuerpo altera su química en base a estos pensamientos.

Si me estoy diciendo fea, me estoy atacando, y cuando me atacan me estreso, aunque sea un auto ataque.

Con el estrés, mi cuerpo va a crear las hormonas que me hacen subir de peso.

Lee aquí los efectos del estrés: ¿Sabías que el estrés es la causa #1 de sobrepeso y obesidad?

Estos discos que se tocan en la mente subconsciente son millones y están sonando todo el tiempo, sin que conscientemente nos demos cuenta.

Se empiezan a tocar con las señales que recibimos de nuestra vida; como el espejo en el ejemplo anterior.  No importa que conscientemente no queramos que se toque la melodía de esos discos pues:

La mente subconsciente es un millón de veces más rápida y poderosa que la mente consciente.

Soy hermosa.

Si yo me repito al espejo “soy hermosa, soy hermosa”, estas repeticiones nacen de mi mente consciente, pero como lo que estoy diciendo conscientemente no es lo mismo que está grabado en los discos de mi mente subconsciente, eso va a tener poco o nada de impacto en mi vida, porque la mente subconsciente es más rápida y poderosa que la mente consciente, y además controla el 95% de mi día.

Aún si el 5% del tiempo me estoy diciendo “soy hermosa”, el otro 95% del tiempo me voy a estar diciendo “soy fea” sin darme cuenta, y mi cuerpo va a responder con la química (hormonas) que le corresponde a mis pensamientos.

La mente subconsciente toca los mismos discos, los habituales, y así es como responde a las señales de la vida; los toca sin que nos demos cuenta.

La mente consciente crea cosas nuevas, la subconsciente no crea, ya tiene grabados los discos y toca el que le corresponde a la señal de lo que está recibiendo.

¡Toca otra cosa!

Si estas escuchando música y quieres oír algo diferente, no le gritas al aparato de música “toca otra cosa, toca otra cosa”, no, lo que haces es que cambias el disco que ya no quieres oír y pones otro disco con otra canción, con la canción que quieres escuchar.

Con las frases bonitas que nos estamos diciendo al espejo, es como si le estuviéramos gritando al aparato de música, esperando que toque otra cosa sin haber cambiado el disco.

La mente subconsciente toca los discos que tiene, no los que nos gustaría que tuviera.

¡Cambia el disco!

Para cambiar lo que tenemos grabado en estos discos del subconsciente debemos grabar nuevos discos con los pensamientos y creencias que queremos tener ahí.

Para cambiar lo que tenemos grabado en el subconsciente debemos repetir el proceso con el que grabamos el disco la primera vez. 

¡Usando una emoción poderosa!

Si yo tengo grabado el disco de “soy fea” no lo grabé por repetirme en el espejo “soy fea, soy fea, soy fea”.

Lo grabé cuando me SENTÍ fea.

Un pensamiento + una emoción poderosa = un nuevo disco.

Cualquier detalle de mi infancia, como que el que me hayan cambiado la ropa porque “me veía mal con el vestido azul”, pudo haberme hecho sentir fea. Ese detalle grabó en mi subconsciente el disco que hasta hoy se sigue repitiendo con las señales que recibo de la vida.  Se grabó porque de niña mi mente analítica no estaba funcionando, por lo que toda la información que recibí grabó un nuevo disco en mi subconsciente.

Cualquier señal de mi vida puede hacer que se toque ese disco, señales como un espejo, un vestido azul o cualquier vestido, o ver una niña, o ver un sillón que me recuerde el sillón que estaba cerca cuando me sentí fea, etc. 

No sabemos qué señales están haciendo que se toquen nuestros discos con melodías negativas de auto ataque.

Si tú te repites frases lindas y no las estas sintiendo, entonces no vas a poder cambiar lo que está grabado en los discos, no vas a poder cambiar tus pensamientos y tus creencias subconscientes. 

Éstas se van a seguir activando con las diferentes señales de tu vida, sin que te des cuenta van a controlar el 95% de tu día.

Para que una frase logre lo que buscas tienes que sentirla.

Si te vas a decir que eres hermosa, siéntete hermosa cada vez que te lo digas, y así sí vas a poder grabar un disco que se active sin que te des cuenta, y ese disco es el que se va a tocar cada vez que pases cerca de un espejo, o cada vez que recibas alguna señal de la vida que, consciente o inconscientemente, te haga tocar ese disco.

¿En qué emociones positivas te quieres enfocar?