El metabolismo no sólo tiene que ver con lo que comes y con el ejercicio que haces.

De la química de nuestro cuerpo depende nuestro metabolismo.

El metabolismo es la suma de lo que comemos, experimentamos y sentimos.

Hay muchas cosas que afectan nuestro metabolismo, pero las que más impacto tienen son estas:

Lo que comemos.

Todo lo que comemos cambia la química del cuerpo, todo afecta las hormonas que tenemos dando vueltas por la sangre.  Las hormonas son los neurotransmisores que le dicen al cuerpo cuándo quemar grasa, cuándo almacenarla, cuándo reparar los tejidos, etcétera.

Si comemos mucha azúcar esto hace que suba el nivel de insulina (que es una hormona), y la insulina alta desencadena una serie de respuestas físicas que únicamente suceden en el cuerpo si la insulina es alta.

La comida cambia la química del cuerpo.

Si comemos poca azúcar o alimentos que se transforman en azúcar, la química de nuestro cuerpo es otra, y se desencadenan otro tipo de respuestas físicas.  Para leer más de este tema entra a ver “Dónde está el secreto para bajar de peso”.

Lo que vivimos.

No sólo lo que comemos cambia la química de nuestro cuerpo, también la cambia todo lo que vivimos, todas nuestras experiencias.

Todo lo que experimentamos, todo lo que hacemos y vivimos, le manda un mensaje al cuerpo.

Lo que vivimos se puede dividir en cosas que nos estresan o cosas que nos gustan; hay unas cuantas cosas neutras que tienen efecto neutro en el cuerpo, como el mover una silla o ponerte los lentes.

Cuando nos estresamos sube nuestro nivel de cortisol, otra hormona, y esto hace la química de nuestro cuerpo cambie completamente y las respuestas físicas son otras.  Lee aquí “¿Sabías que el estrés es la causa #1 de sobrepeso y obesidad?”

Todas nuestras experiencias impactan la química de nuestro cuerpo.

Y lo mismo pasa cuando nos relajamos.  Cuando hacemos o vivimos algo que nos gusta nos relajamos, y las hormonas que nuestro cuerpo produce con la relajación cambian la química del cuerpo y las respuestas físicas son otras.

Lo que pensamos.

Pero hay algo más, nuestros pensamientos también cambian la química del cuerpo.

Si no lo crees piensa en algo que te estrese, como la última vez que te enojaste con tu pareja o como cuando estuviste a punto de tener un accidente.  Si lo piensas con suficiente fuerza, de sólo pensarlo te vuelves a estresar, porque al revivir mentalmente la experiencia el cuerpo la vuelve a experimentar.

Para el cuerpo estrés es estrés, y reacciona de la misma forma si es estrés real o es imaginario.

El cuerpo no reconoce entre el estrés real como el de que estés a punto de tener un accidente, o el estrés imaginario, como el de que estés pensando en el momento en el que estuviste a punto de tener un accidente.

Tu mente cree todo lo que le dices,  esa es la información que le manda al cuerpo.

¿Cómo crear un metabolismo del que puedas estar orgullosa?

Nuestras células responden de acuerdo con su medio ambiente, el medio ambiente de las células es la sangre, entonces las células de todo el cuerpo responden a lo que tenemos en la sangre.

Todo lo que cambia la química del cuerpo cambia la forma en la que responde nuestro metabolismo.

Si comemos alimentos que mantengan el balance hormonal óptimo y que nutran el cuerpo, entonces el medio ambiente de nuestras células, producido por la comida, va a ser el adecuado para tener un metabolismo fuerte y eficiente.

Si nuestras experiencias de vida nos estresan pero aprendemos a manejar el estrés, entonces nuestras células van a “vivir” casi siempre en un medio ambiente que tiene la química de la relajación, esta es la química en la que el cuerpo es metabólicamente más eficiente como ya viste en “Dónde está el secreto para bajar de peso”.

Pero la química que es aún más poderosa que la de la comida y la de las experiencias de vida es la química que creamos con nuestros pensamientos, porque los estudios nos dicen que:

Tenemos más de 60,000 o 70,000 mil pensamientos al día, pensamientos que se activan sin que nos demos cuenta, y la gran mayoría de esos pensamientos son negativos.

Esos pensamientos negativos están cambiando la química del cuerpo cada vez que se activan.

Para crear un metabolismo sano, poderoso y eficiente debemos crear pensamientos positivos, y debemos hacerlo de forma consciente pues los pensamientos negativos casi siempre salen de nuestro subconsciente, y sin práctica es poco lo que puedes hacer para cambiarlos. 

Una de las formas de cambiar los pensamientos que se activan desde el subconsciente es con la repetición.

Si además de alimentarte bien y de aprender a manejar el estrés de tu vida, conscientemente te enfocas en tener pensamientos positivos, que cambien positivamente la química del cuerpo, vas a CREAR un metabolismo del que vas a estar orgullosa.

Van 2 ejemplos:

  1. Investigadores del HeartMath Institute ya demostraron que el agradecimiento es una de las emociones que más cambia la química del cuerpo de forma positiva. 

Si todos los días piensas en todas las cosas por las que estas agradecida y te enfocas en sentir ese agradecimiento, tu cuerpo crea la química positiva que te lleva al estado metabólico ideal.

Tienes que enfocarte en sentirlo porque:

El lenguaje de la mente son los pensamientos, y el lenguaje del cuerpo son las emociones. 

El cuerpo responde a las emociones.

Si haces del agradecimiento un hábito, y te enfocas en sentir el agradecimiento, entonces esos pensamientos de agradecimiento se van a ir grabando en tu subconsciente y se van a activar sin que te des cuenta. 

Para llegar al subconsciente tenemos que SENTIR las emociones.

Si no las sientes entonces no vas a lograr un impacto positivo en la química del cuerpo, pero si las sientes vas a estar llegando al estado metabólico ideal cada vez que uno de esos pensamientos positivos se active te des o no cuenta.

Todas las emociones poderosas cambian la química del cuerpo.

El estrés, el odio, el enojo, la insatisfacción y todo eso, la cambia de forma negativa.

El amor, el agradecimiento, la compasión, la realización y todas las emociones positivas, cambian la química de forma positiva.

  • Si cuando comes, te enfocas conscientemente en pensar y en sentir que la comida es tu aliada y que está nutriendo tu ya perfecto cuerpo, en lugar de estar pensando inconscientemente que estás gorda y que nadie te va a querer si sigues comiendo como comes, entonces tu cuerpo va a crear la química que se necesita para asimilar eficientemente todo lo que estás comiendo. 

No importa si es brócoli, si inconscientemente piensas que estás gorda, entonces tu cuerpo no va a metabolizar bien ni el brócoli.

Pero como tal vez no te das cuenta si inconscientemente te estás boicoteando con pensamientos negativos, entonces lo mejor es que siempre que comas crees de forma consciente emociones positivas que cambien la química del cuerpo mientras comes.

Como las emociones son el lenguaje del cuerpo, y el cuerpo responde cambiando la química del cuerpo según lo que siente, enfócate en sentir todas las emociones positivas que puedas.

Disfruta de tu día, diviértete con tus amigos, ten momentos de paz, juega con tus hijos, besa a tu pareja, apapáchate con masajes o tratamientos o con un té a media tarde mientras lees tu libro favorito, llena tu celular de frases que te inspiren, sal a dar un paseo en contacto con la naturaleza, ÁMATE frente al espejo, etcétera. 

Haz todas las cosas que te hacen sentir bien y así vas a crear un metabolismo del que vas a estar orgullosa.

Podemos crear un metabolismo óptimo cuando comemos, vivimos y pensamos en un estado emocional óptimo

El metabolismo lo creamos todos los días, ¿ya estás creando el metabolismo que quieres tener?