La nutrición es una ciencia vida de la que cada vez aprendemos un poco más, algunas de las cosas que ayer eran “verdad” hoy se ha comprobado que son de las grandes mentiras de la nutrición.

Mentiras de la nutrición.

1. La grasa es mala.

 Esta es una de las mentiras que más daño nos ha hecho.

En los años 50s se dieron cuenta de que algo estaba pasando pues cada vez había más y más personas con problemas cardiacos y con problemas de sobrepeso y obesidad. 

Erróneamente se concluyó que la grasa de la comida era la responsable de la grasa en el cuerpo y en las arterias.

Las empresas de la industria alimenticia empezaron a fabricar miles de productos bajos en grasa, pero el problema no sólo no disminuyó, sino que hasta aumentó.

Resulta que todos esos productos, que efectivamente son bajos en grasa, son altos en azúcar, pues para compensar el mal sabor de los alimentos sin grasa les agregaron azúcar.

Años después se ha comprobado que no son las grasas las que nos hacen acumular más grasa, sino el exceso de azúcar y el exceso de grasas trans que son las que usan todos los alimentos procesados.

También se ha comprobado que una deficiencia nutricional de grasas buenas, especialmente las monoinsaturadas y poliinsaturadas, nos hace subir de peso.

Lee aquí cuáles son las grasas que hay que amar, moderar y evitar.

2. La yema del huevo sube el colesterol.

Esta mentira va de la mano de la anterior.  Pensando que las grasas son malas, y que la yema de huevo tiene mucha grasa, empezó la moda de comer únicamente las claras.

Ya se demostró que al 99% de las personas, la grasa de la yema no hace que les suba su nivel de colesterol.

Por otro lado, la yema del huevo es donde están la mayor parte de los nutrientes.

El huevo entero es el alimento perfecto, es un alimento entero súper completo que nutre el cuerpo. 

El problema con el huevo no es la yema sino lo que hacemos además de comer huevo.

Si llevas una vida sedentaria, comes alimentos procesados, fumas, tomas mucho alcohol y comes huevo, entonces es muy posible que tengas problemas de colesterol, pero ¿es culpa del huevo?

El huevo es uno de los alimentos enteros más nutritivos que hay y al quitarle la yema dejamos de darle esos nutrientes al cuerpo.

Un cuerpo mal nutrido se aferra a la grasa por lo que perder peso es muy difícil.

3. Comer de 5 a 6 comidas al día acelera el metabolismo.

Esta es otra de las mentiras en las que muchos hemos caído, y con tristeza hemos visto que no sólo no se nos acelera el metabolismo, sino que hasta subimos de peso.

Para acelerar el metabolismo lo que más nos puede ayudar es el ejercicio.

Se ha demostrado que la quema de grasa es más eficiente cuando el nivel de insulina es bajo, la insulina baja cuando NO estamos comiendo o digiriendo la comida.

Si comemos cada 3 horas entonces mantenemos alto el nivel de insulina y quemar grasa es mucho más difícil para la mayoría de las personas, además comer tantas veces al día puede hacer que comas más de lo que tu cuerpo necesita.

Lo ideal es comer 2 veces al día en una ventana de alimentación y pasar varias horas sin comer, escucha aquí qué es y cómo hacer el Ayuno intermitente.

4. La fruta es mala porque tiene azúcar.

Después del tema de las grasas, cuando se dijo que el problema era el azúcar, se cambió la percepción y se satanizó todo lo que contiene azúcar. 

La molécula del azúcar tiene glucosa y fructosa.

La fruta efectivamente tiene glucosa y fructosa y el exceso de cualquiera de las 2 nos puede hacer subir de peso, pero si comes la fruta entera difícilmente vas a tener un exceso de alguna de las 2.

Ve aquí La fruta ¿hace daño?

La fruta es un alimento entero que está lleno de nutrientes que el cuerpo necesita, sólo limítate a una pieza o una ración de fruta al día y siempre entera, nunca en jugo.

Al comer fruta entera le damos al cuerpo los nutrientes que necesita y eso también nos ayuda a evitar los antojos de azúcar refinada y harinas de grano molido.

La fruta es el caramelo de la naturaleza y hay que comerla con moderación.

5. Tomar suplementos compensa el comer mal.

Con este auge por estar bien nutridos para bajar de peso, se pusieron de moda los suplementos alimenticios a pesar de que no se puso tan de moda el comer sanamente.

La realidad es que los efectos de una alimentación alta en carbohidratos procesados, grasas malas, comida rápida o comida chatarra nunca se va a compensar con ninguna cantidad de suplementos alimenticios.

Desde que se vio que las verduras verdes tienen un efecto importante en la pérdida de peso, en poco tiempo el mercado se inundó de suplementos de verdes con las principales vitaminas y minerales que tienen este tipo de verduras.  Polvos y pastillas verdes que buscan compensar la falta de verduras en la dieta, el problema es que:

Los nutrientes de los alimentos enteros interactúan unos con otros, esto es que cada vitamina hace más efectiva la absorción y poder nutriente de las otras.

Si separas las vitaminas, carotenos, minerales etc. de una zanahoria y te tomas cada uno de ellos en las mismas dosis que tiene una zanahoria, el efecto en el cuerpo nunca va a ser el mismo.

Los suplementos complementan la alimentación, pero nunca puedes sustituir una buena alimentación y los efectos nocivos de una mala alimentación nos hacen subir de peso aún si tomamos suplementos para “contrarrestarlos”.

¿Qué otra mentira de la nutrición conoces?